Humidificadores para bebés

Los niños, en especial los recién nacidos y bebés necesitan un cuidado especial. El humidificador para bebés es uno de los cientos de productos en el mercado pensados y especializados en la salud y el bienestar de los nuevos miembros de la familia. Debido a su naturaleza delicada, tanto su piel como su sistema digestivo y respiratorio deben ser prioridad en cuanto a lo que se exponen, ya que al no estar acondicionado a nuestro día a día, pueden verse afectados.

Humidificador para bebé

Humidificadores infantiles recomendados

Precisamente en el sistema respiratorio muchos padres y madres no toman las consideraciones apropiadas. Aunque el ritmo de vida actual deja a la madre y al bebé con poco tiempo para compartir, los padres deben exponer al infante desde muy temprano a diferentes ambientes tanto en el hogar como en la calle. Tránsito, humo, cualquier cantidad de personas, todo eso son elementos que pueden interferir en la salud del niño o niña sin que los padres sean apenas conscientes de ello.

Sin embargo cuando se está en casa se puede controlar hasta cierto punto el ambiente donde reside el bebé. A medida que pasan las temporadas, el aire puede llegar a secarse, dando como resultado cierto tipo de molestias como la inflamación o la irritación de los conductos que llevan el aire a través de la nariz o la garganta misma.

Si el bebé se encuentra en un ambiente donde las temperaturas bajan mucho y debe usarse calefacción, el aire se secará pronto y es apropiado usar un sistema que restaure la humedad relativa en el ambiente para evitar estas u otras complicaciones. El nivel más idóneo de humedad en el ambiente está entre 45% y 65%. Si esos valores llegan a bajar la garganta se seca, la nariz comienza a obstruirse y pueden llegar a agravarse los problemas respiratorios. Es ahí donde entran en juego los humidificadores.

Es importante saber escoger qué tipo de humidificador para bebés es el más apropiado. Se suele recomendar el humidificador de vapor frío debido a que se evitan riesgos de quemaduras, cosa que tal vez pueda ocurrir con los de vapor caliente que funcionan calentando el agua hasta evaporarla. El humidificador en frío funciona con agua destilada. El sistema debe mantenerse limpio para garantizar su correcto funcionamiento. Debe ser agua destilada porque el vapor originado va directamente al ambiente y si el agua no es pura, es decir posee bacterias u hongos, éstos irán también al ambiente y pueden complicar más bien el proceso.

Si el niño tiene catarro o mucosidad abundante, el uso del humidificador va a contribuir al descongestionamiento de las vías respiratorias, facilitando el paso del aire y aliviando las molestias ocasionadas.

Existe sin embargo la posibilidad de usar vaporizadores. Estos tienen la misma función que los humidificadores para bebés, pero varía la manera en que logran el mismo objetivo. El vaporizador va a calentar el agua para producir igual el vapor. Su uso está condicionado a la supervisión de un adulto, ya que objetos calientes e infantes merecen especial atención. Todos sabemos cómo son los niños y lo que se busca con estos aparatos es beneficiarlos, no causarles algún tipo de problema por voltearse o cosas por el estilo. Por ello, si se emplean, deben ser siempre en el suelo cerca de la cama o donde repose.

Para este particular, también en el mercado se encuentran otro tipo de humidificadores, los llamados humidificadores ultrasónicos. La principal ventaja es que son básicamente silenciosos, no producen ningún tipo de sonidos. Algunos producen micro partículas en una forma de niebla, la cual se mantienen en el ambiente en suspensión por un tiempo mucho más largo. El vapor puede ser fácilmente regulable y en zonas donde el verano es mucho más fuerte puede usarse sin problema alguno, ya que al ser en frío producen el mismo efecto sin aumentar la temperatura de la habitación.

Por lo tanto, el humidificador básicamente lo que hace es lanzar vapor al aire para regular la humedad de un ambiente. Es una opción muy recomendaba de tener en épocas de invierno donde el uso de la calefacción es imprescindible para combatir el frío en algunas zonas. Al secarse el ambiente, empiezan los problemas respiratorios y el humidificador para bebés buscará el equilibrio en el delicado sistema respiratorio del niño.

Todo en exceso es malo y hay que estar atento a la cantidad de humedad en el ambiente. Cuando la humedad es mayor al 60% el bebé puede verse afectado, ya que demasiada humedad incrementa la proliferación de ácaros, microorganismos y hongos, aumentando el riesgo de enfermedades producidas por ellos. Como el sistema inmunológico del bebé es más delicado es más susceptible, por este motivo es recomendable el uso de humidificadores para bebés.

 

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